miércoles, 14 de septiembre de 2016

RAVENNA, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

https://youtu.be/p4Yzi2A0MXU

Ravenna conserva el más rico patrimonio de mosaicos  de los siglos V y VI, por lo que sus edificios religiosos paleocristianos y bizantinos han sido reconocidos como Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Al iniciar la visita a estos edificios me planteé comenzar por el más antiguo de los que conservan sus mosaicos, el Baptisterio de los Ortodoxos o Neoniano y seguir un orden cronológico. También barajé la posibilidad de comenzar por los que intuía más sencillos en su decoración, dejando para el final los más abigarrados, pensando que, de no hacerlo así, algún edificio podía verse minusvalorado en nuestra apreciación.

Al final no seguimos ninguno de estos criterios: el Mausoleo de Gala Placidia es muy pequeño, por lo que el tiempo de permanencia dentro es muy limitado, sobre todo en horas de máxima afluencia. Por esta razón decidimos visitarlo a primera hora de la mañana junto con su vecina, la expléndida Basílica de San Vitale. Cada edificio nos sorprendió y cautivó por su propia personalidad. Así, pese a que el Baptisterio de los Arrianos se muestra mucho más austero que el de los ortodoxos por haber perdido gran parte de su decoración, contemplarlo después de tanta riqueza ornamental nos permitió valorar aun  más la belleza de su sencillez, sensación que se repitió al dejar para el final del recorrido la Basílica de San Apollinare in Classe.

El vídeo de esta visita sigue el orden de nuestro recorrido. El proceso de montaje me ha permitido apreciar y disfrutar todavía más los mosaicos que al verlos en el momento de la visita. Me he centrado en los mosaicos, no incluyendo otros rincones de Ravenna como el Mausoleo de Teodorico, la Cátedra de Maximiano en el museo arzobispal incluido en el billete UNESCO, la tumba de Dante o el parque adyacente, uno de los rincones más románticos de Ravenna. Sí he incluido en el vídeo la Basílica de San Juan Bautista, mandada construir por Gala Placidia y que no ha conservado los mosaicos que en su día cubrieron su ábside.

Tumba de Dante

Parque vecino a la tumba de Dante


Pasaje junto a la Basilica di San Francesco

Mausoleo di Teodorico


Para visitar los monumentos considerados Patrimonio de la Humanidad, existe un billete llamado billete UNESCO que permite visitar San Vitale, el Mausoleo de Gala Placidia, el Baptisterio Neoniano, la Capilla de San Andrea (situada en el interior del museo arzobispal) y la Basílica de San Apollinare Nuovo por 9´50 €. El Baptisterio de los Arrianos es gratuito. No está incluida la Basílica de San Apollinare in Classe que se paga aparte y hasta la que se llega en autobús (si no se viaja con vehículo propio) en un trayecto de 10/15 minutos desde la parada situada frente a la estación de tren de Ravenna.

En verano están abiertos de 9 a 19 h. durante toda la semana, con lo que se pueden visitar en lunes, día en que algunos museos o iglesias cierran en otras ciudades de Italia. 

La generosidad de tantos profesores y expertos que comparten sus conocimientos en Internet nos permitió ir bien documentados respecto a estos edificios. Considero muy importante llevar una buena guía u otro tipo de ´documentación que te ayude a leer y decodificar tal cantidad de imágenes y color, puesto que al adquirir el billete no te proporcionan ningún tipo de folleto o tarjetón plastificado en las iglesias, como es tan frecuente en España. Aporto a continuación alguna dirección de muchísimo interés:

El viaje por la Emilia-Romagna puede plantearse tomando Bologna como centro y haciendo desplazamientos diarios. Nosotros fuimos haciendo noche en diferentes ciudades, viajando siempre en tren. Esto nos permitió saborear más cada ciudad y en el caso de Ravenna poder disfrutar de un concierto de órgano y coros en San Vitale coincidiendo con los festivales de verano. ¡Italia!

Y en el sentido más literal de la palabra saborear voy a acabar esta entrada recomendando tres lugares en Ravenna:

Para una cómida rápida, sin sentarse a la mesa: Profumo di Piadina en Via Cairoli 24. Exquisitas Piadinas. (Leer críticas en Tripadvisor)

                                               

Para sentarse a la mesa: Trattoria La Rustica: http://www.trattoria-larustica.it/

y los helados en Gelateria Milk: http://www.gelatimilk.com/galleria.php

¡Feliz viaje!

BOLOGNA. POR EL PÓRTICO HASTA SAN LUCA

https://youtu.be/NiEqaHNazNs

(Lamento la decisión de Youtube de no permitir el visionado de este vídeo en Alemania, en teléfonos móviles, tablets y otros dispositivos. Yo no cobro por estos visionados y únicamente pretendo compartir la belleza de lo que veo y lo que escucho. )

Habiendo viajado a Bologna para caminar bajo sus pórticos, ¿cómo no tener la experiencia de recorrer el pórtico de San Luca, el más largo del mundo con sus 666 arcos y 3796 m, ascender la colina de La Guardia y llegar hasta el Santuario de la Madonna di San Luca situado en su cima?

Puerta de Saragozza
El pórtico de San Luca comienza en Porta Saragozza. este nombre tan español parece que proviene de una batalla acaecida durante La Reconquista y que habría sido relatada por peregrinos a tierra ibérica. Se levantó en el S. XIII aunque su actual aspecto se debe a la reconstrucción de 1859. La puerta de Saragozza da nombre a este barrio, en el que, en la Via Collegio de Spagna, se encuentra el Colegio de España fundado por el cardenal Gil de Albornoz en el S. XIV con la finalidad de facilitar el estudio de jóvenes de la Península Ibérica que destacasen por ser buenos intelectuales en la universidad de Bologna.

Pórtico de San Luca
 
En 1674 comenzó la construcción de la parte baja del pórtico con el fin de dar cobijo para la lluvia a los peregrinos que se dirigían al templo de San Luca. A lo largo de cuarenta y siete años los bologneses transportaron ladrillos trabajando en cadena, completándose la obra en 1721.
En una mañana de sábado nos mezclamos caminantes muy diversos realizando nuestra particular peregrinación: turistas -los menos-, deportistas adecuadamente equipados y protegidos del sol bajo las arcadas -los más- y un grupo de devotos que vuelve rezando el rosario.

Vistas al valle del río Reno desde la Basílica

Cuando preparo un viaje pudiendo dedicarle buena parte de mitiempo libre temo que estaré privándome de la sorpresa de lo desconocido. Cuando llega el momento del viaje la sorpresa se produce siempre. En este caso la sorpresa es descubrir el paisaje que se abre frente a la Basílica: el valle del río Reno con los Apeninos al fondo, verde en este verano caluroso, un tremendo contraste con la llanura de la Emilia-Romagna.

Comentó mi sorpresa por la belleza de las vistas en un día tan luminoso y un deportista italiano me comenta que es un día bueno, pero no muy bueno como puede suceder en febrero cuando después de una tormenta se llega a ver los Alpes.


En el recorrido por Bologna, un callejeo por su parte sur - tal vez porque nos hemos acercado a conocer la bella Piazza de San Domenico, entrar en su iglesia para ver el mausoleo de Santo Domingo de Guzmán, una de las joyas de la escultura de esta ciudad, seguir caminando buscando el pórtico renacentista de Il Bastardini en via D´Azzeglio y continuar hasta el Colegio de España, tal vez por, ya puestos, querer ver el pórtico más estrecho en Via Senzanome y los pórticos de la barriada popular de Santa Caterina -  irá acercándonos a la Puerta de Saragozza y desde allí, subir  y subir caminado hasta san Luca.

Arco de Meloncello
 Si decidimos que la subida hasta San Luca sea principal objetivo del paseo podemos recurrir a hacer uso del autobús. El autobús circular 33 que comienza su recorrido en la estación de trenes nos deja en Puerta de Saragozza. Desde allí hasta el Arco de Meloncello caminamos quince minutos y después otro cuarenta hasta la Basílica. 
El autobús 20 que recorre el centro permite llegar hasta Meloncello. También se pueden combinar los dos autobuses: el 33 hasta Puerta de Saragozza, esperar la llegada del 20 para acercarnos al Arco del Meloncello y ascender durante cuarenta minutos reservando así nuestras fuerzas para largas caminatas y visitas el resto del día. El primer billete de autobús es válido durante setenta minutos para ser utilizado en otros autobuses.

Esta subida por el pórtico hasta la Basílica de San Luca fue nuestra despedida de Bologna.




lunes, 12 de septiembre de 2016

BOLOGNA

https://youtu.be/pK-lDDjXqfk

Bologna en la Edad Media. Toni Pecoraro 2012
Conservo en la carpeta de viajes pendientes seis artículos, publicados en los suplementos del diario El País entre 2009 y 2016, que describen Bologna como destino de viaje.

Una imagen, encontrada en Internet, de la Bologna medieval nos sugiere lo que podría haber sido el diseño de una metrópolis futurista. Parece como si las familias adineradas que levantaron aquellas torres, movidos por una vana ostentación y competencia, hubiesen vivido un salto en el tiempo. El tiempo implacable que borra, rectifica...

Pero en el breve transcurso de tiempo de estos últimos siete años de los que guardo reportajes, las propuestas de visitas a su casco  histórico no han cambiado, pues sus más famosos atractivos se mantienen resistiendo la gran amenaza sísmica latente en este país.


Algún otro tipo de amenaza hace desaparecer comercios centenarios, como Tejidos Pasquini, donde John Berger, según nos cuenta en "El toldo rojo de Bologna", acudió fascinado por el color de los toldos que cubren las ventanas de esta ciudad. Me acerco deseando compartir mi experiencia con la que él describe en este breve y bellísimo libro y la encuentro en obras, en proceso de transformación de lo que será una céntrica sucursal de alguna franquicia de pasta italiana.


El tiempo en el que visitamos Bologna no es el mismo de mi colección de reportajes, que describen el ambiente vivísimo de la ciudad universitaria. Agosto es, según alguna reseña, el peor momento para recorrerla debido al calor húmedo que hace huir a sus ciudadanos, dejándonos una ciudad tranquila, paseable tras la tormenta que nos recibe y que alivia la temperatura: centro histórico cerrado al tráfico en fin de semana, comercios cerrados en domingo o por vacaciones, escasos turistas...

Calle Pescheria Vecchia
Encontrar las  hosterías, trattorias seleccionadas en mi búsqueda "comer bien y barato en Bologna" no es posible, nos dicen en un bar: "Todas están cerradas. Cenen donde puedan". Suena a "Renuncien a sus espectativas gastronómicas. Confórmense con Tele-Pizza". Adentrándonos en el Cuadrilátero por la turística calle Pescheria Vecchia nuestras espectativas gastronómicas parecen en vías de cumplirse a la vista y olor de las tablas de quesos y embutidos que vemos servir. Si viajase con el presupuesto de los reporteros de El País podría acudir a templos de la gastronomía. No respondo al perfil hacia el que este periódico parece dirigirse desde hace algún tiempo. Llevada por mi tenacidad encuentro una de las hosterías recomendadas para nuestro presupuesto por Tripadvisor: "Osteria dell´orsa" en Via Montana. Buenísima relación calidad-precio.

Es fácil visitar esta ciudad tan publicitada en prensa. Ampliar la información de la oficina de turismo dejando que la curiosidad se pierda por mil caminos en la Red, me permite transitar como si acudiera recurrentemente a Bologna para visitar a un familiar erasmus, por ejemplo, o a la feria anual del libro infantil -¿por qué no?- transportada a bajo coste por Ryanair.

No me resulta, en cambio, tan fácil recrear la ciudad, hacer un montaje con los más de doscientos archivos de imagen que guardo. Algo tengo claro: el montaje no puede  dejar de plasmar lo que año tras año se repite en el suplemento semanal:

1.- BOLOGNA LA ROJA: por sus colores, por su inclinación política en otros tiempos de la izquierda italiana...

Fachada en Via dell´Indipendenza






Pórtico en Via Galliera

2.- BOLOGNA LA GORDA: la mortadela, los tortellini, la salsa..

3.- BOLOGNA LA DOCTA: en alusión a su Universidad fundada en 1088 y destino popular entre los estudiantes erasmus.

Sala dello Stabat Mater (Archiginnasio)
Cortile del Archiginnasio (Antigua sede del Studium boloñés)



4.- SUS 40 KM DE PÓRTICOS: candidatos a ser reconocidos como Patrimonio de la Humanidad y por los que he querido viajar hasta aquí, imaginándome caminar bajo ellos, contemplando las luces cambiantes a través de sus arcos a lo largo del día, fotografiando sus perspectivas y colores.

PÓRTICOS DE MADERA (S. XIII- XIVI)

Casa Rampionesi y Casa Reggiani. Via del Carro



Casa Isolani. Strada Maggiore

Casas Serachioli. Plaza della Mercanzia



 
PÓRTICOS DEL PRIMER RENACIMIENTO.

Pórtico de la Basílica de San Giacomo Maggiore






Palazzo Bolognini. Piazza Santo Stefano

EL PÓRTICO MÁS ALTO.

Pórtico de la Archidiócesis de Bologna.Via Altabella

EL PÓRTICO MÁS ESTRECHO.

Pórtico en Via Senzanome




PÓRTICO MÁS ANCHO.

Pórtico de Santa Maria dei Servi

PORTICOS GALERÍA.

Il Paviglione














PÓRTICOS COLGADOS.
Casa Berò. Via Rolandino

PÓRTICOS RESIDENCIALES POPULARES.

Via Fondazza


EL PÓRTICO MÁS LARGO: al que dedicaré mi próxima entrada en el blog y en el canal de Youtube.
Pórtico de San Luca


PÓRTICOS GARABATEADOS.

En tantos y tantos sitios.

5.- PIAZZA MAGGIORE.
Piazza Maggiore
Palazzo Rey Enzo

Sala Borsa (interior)


Exterior de La Borsa.

Palazzo D´Accursio

Cortile del Palazzo D´Accursio
6.- BASÍLICA DE SAN PETRONIO.
Basílica de San Petronio
Meridiana en el interior de San Petronio


7.- LAS TORRES.
Torre Prendiparti





Torre Asinelli al fondo de Strada Magiore
8.- PLAZA SANTO STEFANO.

Plaza de Santo Stefano
Interior
9.- MUSEOS.

Interior de la Casa-Museo Morandi

10.- ARTE EN LOS TEMPLOS.
Compianto de Alfonso Lombardi. Catedral de S. Pietro (fragmento)

Compianto de Niccolò dell´Arca. Sta. Mª della Vita. (fragmento)

Túmulo funerario de Sto. Domingo de Guzman. Bas. Sto.Domenico




Capilla de los Bentivoglio. San Giacomo Maggiore

Pues bien, mi dificultad radica en cómo acometer este montaje: ¿Por dónde empezar?

Inicio un trabajo siguiendo el orden de nuestra visita: a la búsqueda de los pórticos más antiguos, de torres escondidas en calles estrechas, poco luminosas tras la tormenta, adentrándonos en lo que fue el Gueto judío. tras dos minutos de trabajo desisto. ¿Es reconocible Bologna en este inicio? ¿podríamos encontrar estas imágenes en cualquier otra ciudad europea?

Me decido por los tópicos: una puerta de la muralla, algún pórtico, Piazza Maggiore...voy entrando y saliendo de los monumentos...En nuestros paseos, la luz sugerente al final de un pórtico, una curva, una abierta perspectiva, una callejuela estrecha, un detalle de fachada, nos desvían de nuestro objetivo y nos dejamos arrastrar por la continua sorpresa. En el montaje salto de una calle a otra, sin orden, dejando que las fotos guardadas en la carpeta BOLOGNA vayan haciéndose un hueco, imponiéndose a tantas otras, acomodándose a un tiempo marcado por la música, un tiempo, una música, unas imágenes que podrían haber sido otros,









sábado, 12 de septiembre de 2015

¿PUEDE INDICARME EL CAMINO A INNISFREE?

https://youtu.be/SJWlTSyXtE8

Junto a la abadía de Cong
Son muchas las maneras de llegar a Innisfree. Tras llegar a Irlanda puedes alquilar un coche y recorrer la isla por tu cuenta, puedes ponerte en manos de agencias de viajes que te propondrán un circuito encargándose de tu vuelo, hoteles, excursiones para recorrer la isla..., puedes contratar el vuelo, moverte en tren o autobús hasta diferentes localidades base (Dubín, Killarney, Galway...), en las que agencias locales te ofrecen tours, generalmente de un día, para conocer las diferentes zonas del país... Yo consulté las siguientes páginas para conocer distintas posibilidades de viaje:


Circuitos desde España:
http://www.logitravel.com/circuitos/irlanda-esencial-15970482.html
http://www.catai.es/destinos/viajes/irlanda.html

Tours desde Dublín:
http://irlandaenespanol.com/
http://www.newdublintours.com/es/tours-diarios/tour-gratis.html
http://www.movetodublin.com/ireland-day-tours/index.html
http://www.extremeireland.ie/

Desde Galway:
http://www.healytours.ie/
http://derostours.com/new/

Transportes públicos:
http://www.citylink.ie/
http://www.gobus.ie/
http://www.buseireann.ie/
http://www.irishrail.ie/

Pat Cohan´s Bar, uno de los escenarios de El hombre tranquilo
Disponíamos de poco tiempo. Queríamos conocer la isla pero nos centramos en Dublín, la Costa Oeste y en el Norte, La Calzada del Gigante. Desechamos la idea de alquilar un coche con el que conducir por el lado izquierdo de las estrechas carreteras de la costa, sin arcén y con un clima lluvioso. Necesitabamos descansar y eliminamos este posible factor de estrés. Optamos por una solución intermedia. Gestionamos nuestro viaje, visitamos Dublín por nuestra cuenta y nos pusimos en manos de la compañía Irlanda en español que nos ofrecía la posibilidad de hacer un tour de cuatro días recorriendo la Costa  Oeste desde Cobh hasta el fiordo de Killary, barrera natural entre el Condado de Galway y el Condado de Mayo, de camino hacia Cong, el InNisfree de "El hombre tranquilo", última visita de este tour. 

En la Península de Dingle, escenario de "La hija de Ryan"


Como Sean Thorton-John Wayne he regresado a Innisfree. Regreso físicamente. Durante dos meses he estado ya allí, a través de múltiples películas sobre Irlanda y su compleja historia, sus problemas sociales actuales, o en las que sus paisajes han servido de escenario a otras historias. Si este blog es un arma contra el olvido, celebro en este caso mi desmemoria, al volver a disfrutar como la primera vez, o incluso más, de "La hija de Ryan", "Mi pie izquierdo", "En el nombre del padre", "Barry Lyndon"...y tantas como he podido ver gracias a los fondos de la Biblioteca Pública.



Durante dos meses he estado ya allí a través de la literatura, y de entre todo lo leído, quiero destacar como recomendación a quien pueda interesarle, no solo por la historia de Irlanda, sino por la literatura en sí misma,  la obra de Jamie O´Neill titulada "Nadan dos chicos", una historia de amor, amistad, que refleja la sociedad y el conflicto histórico en torno al levantamiento de Pascua en 1916, magnificamente escrita y estructurada, uno de los libros que más me han gustado en tiempo.

Cobh

La ventana panorámica del autobús es una gran pantalla y, sentados en primera fila, se suceden los paisajes de una película más en la que falta la acción. Durante el primer día vamos haciendo diferentes paradas de camino a Cobh y a Glengarriff desde donde un barco nos permite acercarnos a la isla de Garinish y sus jardines, en la Bahía de Bantry.



En la isla jardin de Garinish

 
Lagos de Killarney desde Ladies View. (Anillo de Kerry)
El segundo día recorremos parte del anillo de Kerry y el anillo de Dingle, escenario de "La hija de Ryan". En las diferentes paradas disparo la cámara con rapidez intentando capturar gran cantidad de imágenes que compensen cuantas han ido quedando atrás y no he podido llevarme, pues en este viaje no está en mí el decidir cuándo  y dónde parar. Ingenuamente, y como si no tuviera experiencia anterior, creo que el resultado de la foto reflejará la grandiosidad de estos valles y costas, de tantos escenarios como iremos viendo a lo largo del viaje. El resultado visto en el ordenador es plano, impotente frente a la visión total del Gran Paisaje, abierto, amplio, profundo, donde no existen los cielos quemados, los fuertes contrastes de luces y sombras forman parte de la belleza, no hay necesidad de recortar aquello que no encaje en el encuadre perfecto, donde los compañeros de viaje forman parte de esas escenas que con un arreglo aquí y otro allá, una musiquilla de enlace y fondo se convertirán en un montaje "mono".

En esta segunda jornada paramos en Dingle con tiempo libre para  visitar la localidad. No vamos como colegiales de excursión siguiendo al maestro y por mi costumbre de preparar concienzudamente los viajes, llevo mis planos de los lugares donde comeremos, dormiremos y que podremos explorar por nuestra cuenta, y en los que rodeo, entre monumentos y lugares pintorescos, los pubs que me interesa visitar. ¡Estamos en Irlanda!

Jardín de meditación en Dingle
El periodista viajero Javier Reverte, en su libro "Canta Irlanda" cuenta muchas anécdotas surgidas en las visitas a pubs de las zonas rurales, donde los lugareños se le acercan curiosos ante su interés en la isla: "¿Qué ha venido usted a hacer aquí, a pescar o a jugar al golf?". Tiemblo pensando que esto sea muy frecuente y mi conversación en inglés se ponga a prueba cada vez que me beba una cerveza. No será necesario, pues paseando por un jardín de Dingle, un fraile jubilado se une a nuestra conversación y aprovecha para practicar su perfecto castellano.

En Dingle

En esta localidad, algunos de sus pubs son a la vez tienda del pueblo, o siguen conservando esos elementos que los diferencian de la imagen de un pub victoriano. Buscando su recomendada cerveza local, visitamos algunos de ellos y el joven camarero del pub Currans nos la ofrece a probar gratuitamente. Son las tres de la tarde y el grupo sentado a nuestro lado bebiendo tranquilamente sus pintas de Guinness, aprovecha para intentar practicar su no tan perfecto español, del que terminaremos por olvidarnos,  dando pie a una afectuosa conversación. Son hombres y mujeres entrañables. Si en ese momento mis hijos recibieran un mensaje con el texto: "Viva la cerveza irlandesa", sabrían qué feliz se siente su madre. Pero el autobús y nuestros puntuales compañeros de viaje nos esperan.

Estas cervezas compartidas con la gente local me hacen sentir de verdad en Irlanda. Empezamos a ser persoanjes de esta película de grandes escenarios.

Acantilados de Moher

Los paisajes, ciudades y  pueblos se suceden: Limerick, Adare, castillo de Bunratty y su reconstrucción de un pueblo tradicional, acantilados de Moher, Parque Nacional de Burren... En las diversas paradas veo automoviles estacionados, paseantes entre las rocas y praderas que acaban en el mar. Imagino no tener un límite de tiempo y poder caminar libremente. Disponer de quince días o más, para recorre lo que veré en cuatro. No siento ansiedad por ello. Este es mi viaje. Mi compañero en la vida y en los viajes se deja conducir placidamente disfrutando de esta oportunidad que se le presenta y, hombro con hombro en el asiento del autobús, me transmite esa paz que también necesito.
 

En el Parque Nacional del Burren

Castillo Dunguaire, en la Bahía de Galway


Noche musical en Galway. Nuestra primera noche en Irlanda, sábado, decidimos acercarnos a Temple Bar en Dublín para ver ese ambiente definido por alguna guía de viajes como preparado para turistas ávidos de fiesta entre cervezas y música previsible. Lo pudimos comprobar. En nuestra vida familiar, la música tradicional irlándesa, ha sido, junto con otros estilos musicales, el acompañamiento de la lectura en muchas tardes de sábado y domingo, y la banda sonora de viajes y excursiones por nuestra región. No estábamos dispuestos a que el barullo ensordecedor, la megafonía estridente de un pub, fuese la experiencia musical que nos llevásemos de esta isla. La música en Irlanda no solo es Temple Bar y lo pudimos disfrutar en otras zonas de Dublín y en Galway.

En la iglesia de San Nicolás en Galway se celebraba una semana dedicada a la música tradicional irlándesa y pudimos asistir a una actuación magnífica de acordeón y gaita: calidad en los músicos, en la acústica, en la actitud de escucha del público. A continuación pasamos al Pub Taaffes siguiendo a Javier Reverte en su libro Canta Irlanda. Gran animación de público, como en todos los pubs de Galway en un martes por la noche. La gente habla alto, muy alto.

En Galway

De camino al hotel entramos en el bar del hotel Garvey´s donde, según nos comentó nuestro guía, podría haber una "session": los músicos quedan para tocar, se sientan entre las mesas del público, tocan, charlan y beben entre canción y canción, sin escenario ni micrófono y quien allí acude, suele hacerlo realmente para escuchar. Los músicos eran buenos y el ambiente de este bar muy tranquilo, alejado del  bullicio. Poder acompañar a una joven española, perdida tras llegar a esta ciudad a las 12 de la noche, como si fuésemos de Galway de toda la vida, iba convirtiéndonos en protagonistas de la película que estaba a punto de acabar.



En el P. N. de Connemara
En un solo día en Irlanda se pueden vivir las cuatro estaciones del año. A veces nuestro recorrido de autobús era una carrera contra las nubes amenazantes. A veces librábamos y llegábamos a nuestro destino cuando ya allí había dejado de llover, otras veces la lluvia nos recibe y cesa al poco rato; en Moher experimentamos una auténtica "shower", que nos obliga a refugiarnos, para al poco rato poder caminar... En nuestro último día disfrutamos de la presencia continua del arco iris, desde el comienzo de la jornada, de camino hacia el Parque Nacional de Connemara, hasta nuestro regreso a Dublín donde un gran arco iris nos recibe. Los Leprechauns han escondido sus calderos de oro al final el arco iris y nosotros nunca podremos alcanzarlos. Esquivos, muestran su luz ahora aquí, ahora allá.


Abadía de Kylemore en Connemara



Jardines en la abadía de Kylemore

Ruinas de la abadía de Cong
Nuestro guía Salvador, complice con nuestro disfrute del paisaje, va aumentando las paradas en los últimos días: quizás el paisaje  es cada vez más espectácular, quizás nos ve ansiosos por llevarnos más imágenes de un viaje cuya última visita es Cong, el Innisfree de "El hombre tranquilo".

El guía se convierte en una de las experiencias más importantes en este tipo de viajes. Salvador, extrovertido, se manifiesta tal cual es, se expone ante el grupo transmitiéndonos sus conocimientos de la historia del país y de los más variados temas: física, botánica..., a la vez que nos conduce con profesionalidad por estas angostas carreteras y en el último día, se ofrece a que le pidamos cuándo parar.

En O´Connell Street, ya en Dublin, nos despedimos de un grupo de personas discretas, con las que sin la necesidad de intimar, se han establecido afectos. Seguiremos conociendo Dublín, a la que dedicaremos dos días luminosos pero insuficientes para ver todo lo previsto. https://www.youtube.com/watch?v=4a6WErSWHHo .Y con la misma compañía viajaremos hasta La Calzada del Gigante, pasando por Belfast.

Calzada del Gigante

Calzada del Gigante

Las noticias de la radio, en el desayuno del primer día tras el regreso, me hacen salir de la burbuja en que nos refugiamos para salir de nuestra rutina. Una punzada en el estómago que aviva mi mala conciencia de turista cuyo gran dilema es si conducir por la izquierda o dejarse conducir en autobús, mientras Europa es atravesada por riadas humanas, hacinadas en estaciones de ferrocarril. Personas para las que si existen las fronteras.

Estas imágenes son mera frivolidad frente a las imágenes que están moviendo las conciencias de Europa. Y lo peor es que me sirvo de ello para acallar mi conciencia.

Hay que empezar a actuar.




Murales en el barrio católico de Belfast